Tesis doctorales de la Escuela Internacional de Doctorado de la URJC desde el curso 2024/25
Ira, Fusión Cognitiva, Inhibición Afectiva y Procesamiento Nociceptivo en la Migraña: Aproximación a un Perfil de Vulnerabilidad Psicológica
Autor
YUNTA RUA, LAURA
Director
GONZÁLEZ GUTIÉRREZ, JOSÉ LUIS
Codirector
LÓPEZ LÓPEZ, ALMUDENA
Fecha de depósito
29-09-2026
Periodo de exposición pública
30 de septiembre a 14 de octubre de 2026
Fecha de defensa
Sin especificar
Programa
Ciencias de la Salud
Mención internacional
Solicitada
Resumen
La migraña es una de las enfermedades neurológicas con mayor impacto social y económico a nivel mundial (M. Ashina et al., 2021). Además, constituye una de las principales causas de discapacidad, especialmente entre las mujeres, y repercute de manera significativa en la calidad de vida de quienes la presentan (GBD 2023 Headache Collaborators, 2025; Steiner et al., 2024). En la actualidad, la migraña es entendida como un trastorno complejo y multifactorial del procesamiento cerebral, caracterizado por alteraciones en distintas áreas implicadas en el procesamiento emocional y del dolor que, al igual que en otras condiciones de dolor nociplástico, van más allá de la experiencia episódica de cefalea (Barbanti et al., 2020; Coppola et al., 2020; De Tommaso et al., 2021; Fitzcharles et al., 2021; Puledda et al., 2023). En este sentido, diferentes estudios han destacado la relevancia de los estados emocionales negativos en la experiencia y modulación del dolor nociplástico (Aaron et al., 2020; Lumley et al., 2021). De hecho, diversos autores han señalado la implicación de factores emocionales en el curso y evolución de la migraña, incluyendo su frecuente asociación con síntomas de ansiedad y depresión (Buse et al., 2020; Caponnetto et al., 2021; George & Minen, 2023; Rosignoli et al., 2022).
De acuerdo con lo anterior, diferentes hallazgos relacionados con el procesamiento de estímulos aversivos, tanto afectivos como nociceptivos, sugieren la presencia de dificultades en la inhibición de material afectivo negativo (Andreatta et al., 2012; Su et al., 2021; Wilcox et al., 2016; Yu et al., 2017) así como la presencia de alteraciones en la modulación del dolor, tanto a nivel facilitador como inhibitorio, en las personas con migraña (Argaman et al., 2020; Dantas et al., 2025; van Welie et al., 2024). En conjunto, estos hallazgos encajan con la propuesta de un perfil de vulnerabilidad psicológica asociado a la migraña caracterizado por afectividad negativa, irritabilidad y déficits en la autorregulación inhibitoria (Abbate-Daga et al., 2007; Chan & Consedine, 2014).
Dentro de este perfil, diversos autores han hecho especial énfasis en el papel de la ira, observándose una mayor predisposición a experimentar esta emoción en las personas con migraña (Kaya & Akan, 2020; Park & Seo, 2018; Perozzo et al., 2005; Tanik et al., 2020). En este contexto, y de acuerdo con modelos que destacan el papel de procesos cognitivos, como la interpretación negativa o la rumiación en la experiencia de ira (Wilkowski & Robinson, 2010), la fusión cognitiva podría desempeñar un papel modulador, potenciando dichos procesos y facilitando que una predisposición relativamente estable a experimentar ira se manifieste en estados emocionales de ira en las personas con migraña. A su vez, estos estados emocionales de ira podrían tener efectos tanto en la inhibición afectiva (Carver & Harmon-Jones, 2009; Gable et al., 2015; Goeleven et al., 2007), como en la percepción y modulación del dolor (Janssen et al., 2001; Lang-Illievich et al., 2024; Robinson et al., 2010; Roy et al., 2009; van Middendorp et al., 2010). Sin embargo, la investigación en este ámbito continúa siendo limitada. En particular, no se conocen estudios que hayan explorado el posible papel moderador de la fusión cognitiva en la relación entre ira rasgo e ira estado ni que hayan examinado conductualmente la inhibición afectiva en personas con migraña. Asimismo, la evidencia sobre la influencia de estados emocionales inducidos, especialmente de ira, sobre los procesos de inhibición afectiva y modulación del dolor es especialmente escasa en la migraña.
Por este motivo, la presente tesis doctoral tuvo como objetivo general examinar el papel moderador de la fusión cognitiva en la relación entre la ira rasgo y la ira estado, así como analizar la influencia de la ira en el procesamiento de estímulos aversivos, tanto afectivos como nociceptivos, en personas con migraña. Para ello, se desarrollaron tres estudios, tanto de carácter correlacional como cuasiexperimental, desde una perspectiva integradora. La exposición de cada uno en el presente documento sigue una estructura común, compuesta por los apartados de introducción, método, resultados, discusión y referencias. Previamente a la exposición de los tres estudios, la presente tesis incluye una introducción general en la que se expone el marco teórico y se revisa la evidencia previa en la que se fundamenta la investigación. Seguidamente, se presenta el objetivo general de la tesis, así como los objetivos e hipótesis específicas de cada uno de los estudios. Asimismo, se incluye un apartado de metodología general donde se describen brevemente los participantes, variables, instrumentos, procedimientos y análisis de datos empleados. Posteriormente, tras la presentación de los tres estudios, se incorpora una discusión general en la que se realiza una reflexión teórica y se integran los principales hallazgos observados en ellos, sus posibles implicaciones clínicas, así como se señalan las limitaciones del trabajo y se proponen diversas recomendaciones para futuras líneas de investigación. Finalmente, se exponen las conclusiones generales derivadas de los tres estudios que conforman la presente tesis.
El primer estudio, de carácter correlacional, tuvo como objetivo examinar el papel moderador combinado de la fusión cognitiva y la migraña en la relación entre la ira rasgo y la ira estado en pacientes con migraña episódica y crónica, en comparación con un grupo control de personas sin migraña. Un total de 213 pacientes diagnosticados con migraña crónica, 136 con migraña episódica y 131 controles sanos participaron en el estudio. Se examinaron, mediante la macro PROCESS de IBM SPSS, las interacciones entre la ira rasgo y la fusión cognitiva, así como entre la ira rasgo y el grupo (migraña crónica, migraña episódica y controles sanos) sobre la ira estado. Los resultados mostraron que los pacientes con migraña, tanto crónica como episódica, presentaban mayores niveles de ira rasgo y fusión cognitiva en comparación con el grupo control, mientras que únicamente los pacientes con migraña crónica mostraron mayores niveles de ira estado respecto al grupo control. Asimismo, se observó que la relación entre la ira rasgo y la ira estado estaba modulada tanto por los niveles de fusión cognitiva como por el grupo de pertenencia. En concreto, en niveles bajos de fusión cognitiva no se observó una asociación significativa entre la ira rasgo y la ira estado; sin embargo, en niveles moderados, esta relación fue significativa en las personas con migraña episódica y crónica. En niveles elevados de fusión cognitiva, dicha relación también resultó significativa en el grupo control. Estos hallazgos sugieren que la fusión cognitiva podría desempeñar un papel relevante en la experiencia de ira en las personas con migraña, facilitando la transición desde una predisposición relativamente estable a experimentar esta emoción hacia estados emocionales de ira, incluso con niveles moderados de fusión cognitiva. En conjunto, los resultados de este estudio ponen de manifiesto la importancia de la fusión cognitiva en la experiencia de ira en las personas con migraña, así como su relevancia clínica debido a su naturaleza potencialmente modificable.
El segundo y el tercer estudio, ambos de carácter cuasiexperimental, analizaron respectivamente el efecto de la inducción de un estado emocional negativo caracterizado por la presencia de ira sobre la inhibición de material emocional negativo (segundo estudio) y sobre el procesamiento nociceptivo (tercer estudio) en un grupo de personas con migraña episódica y un grupo control de personas sin migraña. Adicionalmente, se examinaron las diferencias entre ambos grupos en los niveles de ansiedad, depresión e ira rasgo. Ambos estudios se desarrollaron en una muestra común de 80 pacientes con migraña episódica y 80 controles sanos, quienes participaron en dos sesiones experimentales consecutivas. La primera sesión experimental se corresponde con el segundo estudio y la segunda sesión experimental con el tercer estudio. Los participantes fueron asignados aleatoriamente y de forma ciega a una de las dos condiciones experimentales en función del momento de inducción experimental de ira (antes vs. después de las tareas experimentales), con el objetivo de analizar el efecto de la inducción emocional sobre la inhibición afectiva y el procesamiento nociceptivo. En relación con las variables emocionales evaluadas previamente a las sesiones experimentales, cabe mencionar que los pacientes con migraña episódica mostraron mayores síntomas de ansiedad y depresión, así como mayores niveles en el componente de temperamento de ira en comparación con el grupo control.
El segundo estudio tuvo como objetivo principal examinar las diferencias entre pacientes con migraña episódica y controles sanos en la inhibición afectiva, evaluada mediante el paradigma de Priming Afectivo Negativo (PAN), así como analizar el efecto de la inducción de ira sobre dicha inhibición. Para examinar las diferencias entre grupos y los efectos de la inducción emocional, se realizaron análisis MANCOVA y ANCOVA de medidas repetidas con IBM SPSS. A diferencia del grupo control, los participantes con migraña no mostraron un efecto de priming afectivo negativo para los estímulos emocionales de valencia negativa, incluso tras controlar los síntomas de ansiedad y depresión. Respecto al efecto de la inducción de ira sobre la inhibición afectiva, los resultados mostraron un efecto general sobre el priming afectivo negativo, observándose ligeras mejoras en la inhibición de distractores emocionales tanto positivos como negativos en ambos grupos. En definitiva, los resultados sugieren que la migraña episódica se asocia con una menor inhibición de la información afectiva negativa. Asimismo, los estados emocionales caracterizados por la presencia de ira podrían mejorar el control cognitivo sobre la información emocional al aumentar ligeramente la inhibición de los distractores emocionales. Sin embargo, este efecto no parece ser suficiente para normalizar el funcionamiento inhibitorio ante estímulos negativos en las personas con migraña.
El tercer estudio examinó las diferencias entre pacientes con migraña episódica y controles sanos en el procesamiento nociceptivo, incluyendo la facilitación del dolor, la eficacia del sistema de inhibición endógena y la intensidad percibida del dolor evocado, así como el efecto de la inducción de ira sobre dichos procesos. Para ello, se emplearon pruebas experimentales de Sumación Temporal (ST), Modulación Condicionada del Dolor (MCD) y Cold-Pressor Test (CPT), dirigidas a evaluar respectivamente la facilitación del dolor, la inhibición endógena y la intensidad del dolor evocado. Con el fin de examinar las diferencias entre grupos y los efectos de la inducción emocional, se realizaron análisis MANCOVA, ANCOVA y ANCOVA de medidas repetidas con IBM SPSS. Los resultados mostraron que las personas con migraña presentaban una mayor ST, así como una mayor intensidad del dolor evocado durante la prueba CPT respecto al grupo control, y estas diferencias se mantuvieron significativas tras controlar los síntomas de ansiedad y depresión. Por otro lado, no se observaron efectos ni interacciones significativas en relación con la MCD. Respecto a la inducción emocional, no se observaron efectos significativos en la magnitud de la ST. Sin embargo, sí se observó un efecto significativo de la inducción de ira sobre la intensidad percibida del dolor evocado, de modo que el dolor fue valorado como más intenso cuando la evaluación nociceptiva estuvo precedida por la inducción de ira, tanto en el grupo de personas con migraña como en el grupo control. Este efecto también se mantuvo significativo después de controlar los síntomas de ansiedad y depresión. Estos hallazgos sugieren que la migraña episódica se asocia con alteraciones en el procesamiento nociceptivo, reflejadas en una mayor facilitación e intensidad percibida del dolor, que no parecen explicarse completamente por las diferencias en los síntomas de ansiedad y depresión. Además, los estados emocionales caracterizados por la presencia de ira podrían influir en la experiencia dolorosa, incrementando la intensidad percibida del dolor más allá de los síntomas de ansiedad y depresión, lo que pone de manifiesto su potencial relevancia en el procesamiento nociceptivo.
En conjunto, los resultados obtenidos en la presente tesis doctoral contribuyen a ampliar la comprensión de los mecanismos cognitivo-emocionales implicados en la migraña, apoyando la existencia de un perfil de vulnerabilidad psicológica asociado a alteraciones en el procesamiento de estímulos aversivos, tanto afectivos como nociceptivos. En particular, los hallazgos sugieren un papel relevante de variables cognitivo-emocionales como la ira, la fusión cognitiva o las dificultades en la inhibición de la información emocional negativa en la experiencia emocional y dolorosa de las personas con migraña. Aunque se requiere mayor investigación en este ámbito, estos hallazgos suponen un punto de partida relevante para futuras investigaciones, así como para el desarrollo de intervenciones psicológicas como parte del abordaje multidisciplinar de la migraña.