ESCUELA INTERNACIONAL DE DOCTORADO Logos-Falcultades

 
Tesis doctorales de la Escuela Internacional de Doctorado de la URJC desde el curso 2024/25
Impacto de la pandemia COVID-19 en el personal sanitario de un centro hospitalario. Estudio de prevalencia de la infección por SARS-CoV-2, espectro clínico, factores de riesgo y evolución de la inmunidad adquirida.
AutorGARCÍA MARTÍNEZ, JESÚS
DirectorGONZÁLEZ-ESCALADA MENA, MARÍA DEL ALBA
CodirectorMARÍN GARCÍA, PATRICIA
Fecha de depósito28-04-2026
Periodo de exposición pública29 de abril a 13 de mayo de 2026
Fecha de defensaSin especificar
ProgramaCiencias de la Salud
Mención internacionalNo
ResumenResumen
1. Antecedentes.
La pandemia por COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, comenzó a finales de diciembre de 2019, cuando la oficina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en China fue informada de un conjunto de casos de neumonía de origen desconocido detectados en Wuhan, provincia de Hubei. Lo que en un principio parecía un brote localizado se convirtió, en pocas semanas, en la mayor crisis sanitaria global registrada en el último siglo, con más de siete millones de muertes en el mundo, profundas alteraciones sociales y económicas, y un impacto sin precedentes en los sistemas sanitarios.
EL SARS-CoV-2 es un coronavirus envuelto de 50-200 nm que, como el resto de la subfamilia Orthocoronavirinae, contiene un genoma de ARN monocatenario de sentido positivo. Su partícula viral tiene forma helicoidal. La envuelta superficial está dominada por la proteína S (Spike o espícula), esencial para la unión al receptor ACE2 y la entrada celular. La proteína S se divide funcionalmente en dos subunidades: S1 (unión al receptor) y S2 (fusión de membranas). También posee una proteína M (membrana) muy abundante que define la forma del virión. La proteína E (envoltura) participa en el ensamblaje y la liberación de nuevas partículas virales. En el interior, guardando el material genético, se encuentra la cápside formada por la proteína N (nucleocápside). Estas proteínas estructurales trabajan coordinadamente para asegurar la entrada, replicación y ensamblaje viral que forman su ciclo vital.
La infección por SARS-CoV-2 comienza con la entrada del virus a las células que expresan ACE2, especialmente en vías respiratorias. Tras infectar el epitelio respiratorio, el virus se replica y provoca daño celular directo e inflamación local. La respuesta inmunitaria innata se activa, liberando citocinas que pueden causar inflamación sistémica. En algunos pacientes, esta respuesta se desregula y aparece la llamada “tormenta de citocinas”. El daño pulmonar puede progresar a neumonía viral y síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA). También se han descrito efectos a nivel vascular, con riesgo aumentado de trombosis y microangiopatías.
La sintomatología habitual incluye fiebre, tos seca, malestar general y dolor de cabeza. Otros síntomas frecuentes son anosmia, ageusia, congestión nasal y dolor de garganta. En casos más graves aparecen dificultad respiratoria, hipoxemia y compromiso multiorgánico. La variabilidad clínica depende de factores como edad, comorbilidades, carga viral y respuesta inmunitaria individual.
El SARS-CoV-2 es el protagonista biológico de esta pandemia, pero también lo son los profesionales sanitarios que atendieron a los pacientes contagiados en condiciones de enorme presión, escasez de equipos de protección individual (EPI), incertidumbre diagnóstica y elevada exposición al virus. Por ello, el trabajo se plantea como un estudio exhaustivo de la interacción entre el virus y el personal del Hospital Universitario de Fuenlabrada (HUF), en el que se aborda tanto la incidencia de la infección durante la primera oleada como la respuesta inmunitaria generada tras el contagio y su comparación con la resultante de la vacunación frente al COVID-19.

2. Objetivos.
2.1. Objetivos principales.
2.1.1. Determinar el impacto de la infección por SARS-CoV-2 entre los trabajadores del HUF durante la primera oleada de la pandemia de COVID-19.
2.1.2. Estudiar la respuesta inmune frente a SARS-CoV-2 generada tanto por la infección natural como por la inmunización activa.
2.2. Objetivos secundarios.
2.2.1. Estimar y detallar el número de trabajadores del HUF que se infectaron por SARS-CoV-2 durante la primera oleada.
2.2.2. Describir el espectro clínico de la infección por SARS-CoV-2 entre el personal del HUF.
2.2.3. Definir los grupos profesionales y factores de riesgo asociados con la infección por SARS-CoV-2 entre los empleados en el centro hospitalario durante la primera oleada de la pandemia COVID-19.
2.2.4. Describir la duración de la presencia de anticuerpos detectables frente a SARS-CoV-2 generados tras la infección natural y/o la vacunación.
2.2.5. Comparar la duración de la respuesta humoral y la concentración de anticuerpos frente a SARS-CoV-2 de los trabajadores vacunados entre los que han sido infectados durante la primera oleada y los no infectados.
2.2.6. Determinar el riesgo de infección y/o reinfección por SARS-CoV-2 tras haber sido inmunizado y/o infectado.
2.2.7. Describir la respuesta inmune celular generada por la infección natural y/o la vacunación entre el personal del HUF al final de la pandemia.

3. Metodología.
La tesis se articula a través de varios estudios consecutivos en el tiempo. En primer lugar, un estudio poblacional (Estudio 1) sobre el universo del HUF que, para conocer el impacto global de la primera oleada de la pandemia sobre los trabajadores y estudiar sus características demográficas, laborales, clínicas y los factores que se asociaron a la infección, se recogieron y analizaron los datos de los empleados que se infectaron a través de la detección serológica de anticuerpos IgG frente al SARS-CoV-2 y molecular del ARN del virus.
En segundo lugar (Estudio 2A), se diseñó un programa de muestreo y seguimiento longitudinal de la concentración de anticuerpos IgG anti SARS-CoV-2 sobre aquellos trabajadores que se infectaron durante la primera oleada. El estudio de la inmunidad se completó en el Estudio 2B con la medición de la respuesta celular a la infección y vacunación frente al virus mediante un ensayo de liberación de interferón gamma (IFNγ).
Posteriormente, tras la vacunación frente a la COVID-19, se comparó, en el Estudio 3, la respuesta inmune humoral a la inmunización activa en trabajadores previamente infectados frente a aquellos sin contacto previo con el virus.

4. Resultados.
4.1. Impacto de la primera oleada
En total, en la primera oleada, el impacto global sobre el personal del HUF fue de 500 trabajadores infectados, lo que supuso un 20,4% sobre el total de población estudiada. La edad media de los infectados fue de 42,7 años, similar a la del grupo no infectado. El 73,2% eran mujeres, una proporción significativamente menor que en el grupo no infectado (79,7%, p = 0,002). Las tasas más altas de infección se encontraron entre los facultativos (25,7%; p = 0,003) y el grupo de celadores y otros trabajadores no sanitarios (25,7%; p = 0,04). Los grupos con menor incidencia fueron los trabajadores de la limpieza (12,9%; p = 0,056) y los administrativos (11,3%, p = 0,003). Los trabajadores que trabajaron en las unidades médicas (23,4%; p = 0,011) y en Urgencias (25,5%; p = 0,004) fueron los más afectados, mientras que los que se emplearon en unidades administrativas (12%, p = 0,014) y consultas externas (12,8%; p = 0,013) registraron una menor incidencia.
Un 39,8% de los trabajadores infectados durante la primera oleada fueron asintomáticos. Del resto, se registró una gran variedad de síntomas. Los más frecuentes fueron tos (55,2%), fiebre (55,2%), cefalea (43,1%), mialgias (38,9%), astenia (37,9%), mal estado general (24,1%) y anosmia (24,1%).
El análisis multivariante reveló asociaciones robustas entre ser varon (OR = 2,45; p<0,001), trabajar con pacientes COVID-19 (OR = 2,02; p = 0,042), el uso ocasional de los equipos de protección individual (EPIs) (OR = 4,17; p < 0,001) y el contacto con compañeros infectados (OR = 3,85; p = 0,002) con el riesgo de infección por SARS-CoV-2 en la primera oleada.

4.2. Evolución de la inmunidad humoral tras infección natural y la vacunación.
En 147 trabajadores seropositivos seleccionados de la primera oleada de la pandemia, la concentración media de IgG presentó un descenso progresivo a lo largo de su seguimiento longitudinal: 478,49 UI/mL al inicio, 134,11 UI/mL a los 3 meses y 40,54 UI/mL a los 6 meses (p<0,001). La proporción de pacientes seropositivos también fue descendiendo a lo largo del tiempo.
Tras la inmunización con una de las vacunas de ARN mensajero (ARNm) (Comirnaty, Pfizer-BioNTech), las respuestas humorales que presentaron los trabajadores que se habían infectado previamente fueron diferentes de los que no habían tenido un contacto previo con el virus. En el Grupo A de infectados, al mes de la primera dosis, la concentración media de anticuerpos fue de 112,3 UI/mL (97,2% seropositivos), mientras que en el Grupo B (no infectados) la media de anticuerpos detectados fue de 28,5 UI/mL (33,6% seropositivos) (p<0,001). Al mes de la segunda dosis, el Grupo A presentó una concentración media de 127,7 UI/mL (100% seropositivos) y el Grupo B de 107,4 UI/mL (96,4% seropositivos) (p=0,003). En los meses siguientes de seguimiento, la concentración de ambos grupos fue paulatinamente disminuyendo (6 meses postvacunación, Grupo A: 52,3 UI/mL; Grupo B: 16,9 UI/mL; p<0,001), (9 meses, Grupo A: 39,4 UI/mL; Grupo B: 4,9 UI/mL; p<0,001). Al cabo de 23 meses de seguimiento, ambos grupos se estabilizaron y no se encontraron diferencias significativas (p=0,099) en las concentraciones de anticuerpos IgG medidas.
Tras la vacunación, algunos de los trabajadores que se infectaron presentaron manifestaciones clínicas, que fueron diferentes en algunos casos con los que se presentaron en la primera oleada y se diferenciaron también en función de algunos factores propios de los pacientes infectados, como la edad y el sexo. Así, en estos pacientes infectados tras vacunarse hay muchos menos síntomas respiratorios, aunque más congestión nasal (12,1% vs 32,5%; p<0,001), presentan menos fiebre (55,2% vs 42,5%, p=0,037), mialgias (38,9% vs 20%, p=0,001), anosmia (24,1% vs 2,1%, p<0,001) y ageusia (19% vs 2,5%, p<0,001) pero más artralgias (5,2% vs 15%, p=0,001). La cefalea fue significativamente más común en mujeres que en hombres (71,9% vs 41,2%, p=0,026) y la astenia fue notablemente más frecuente en mujeres (85,2%, p<0,001).

4.3. Estudio de la respuesta celular a la inmunización frente a SARS-CoV-2.
En el Estudio 2B, la respuesta celular y la concentración de IFNγ al final del seguimiento de los dos grupos de trabajadores fue positiva en el 95,5%, con una concentración media de IFNγ de 1,06–1,87 UI/mL frente a los antígenos 1 y 2, respectivamente, en el Grupo A. En el Grupo B, la respuesta fue positiva en el 80,8% con una concentración media 0,69–0,92 UI/mL, siendo las diferencias significativas entre ambos grupos para el antígeno 2 (p=0,002).

5. Conclusiones.
5.1. Impacto de la primera oleada de la pandemia COVID-19 sobre la población del HUF.
5.1.1. Se detectaron un total de 500 trabajadores que acabaron infectándose por el SARS-CoV-2 durante la primera oleada de la pandemia, lo que supuso un 20,4% de la población hospitalaria estudiada. Se trata de una proporción de infectados superior a la que sufrió la población a la que dio asistencia.
5.1.2. Se infectaron más los varones que las mujeres y los facultativos y los celadores que el resto de categorías profesionales, mientras que los trabajadores de la limpieza y lo administrativos se infectaron menos que el resto.
5.1.3. Los empleados que más se infectaron lo hicieron trabajando en unidades médicas y de urgencias, mientras que los que trabajaban en las unidades administrativas y de consultas externas estuvieron más protegidos que los demás.
5.1.4. El 39,8% de los trabajadores infectados fueron asintomáticos. El resto presentaron como principales síntomas los respiratorios, fiebre, mialgias y artralgias. Estos síntomas cambiaron en los pacientes que se infectaron posteriormente a su vacunación, describiéndose más congestión nasal y artralgias que en la primera oleada.
5.1.5. Entre los factores de riesgo asociados a la infección por SARS-CoV-2 destacaron ser varón (2,5 veces más riesgo de infectarse que las mujeres), atender a pacientes con COVID-19 (2,02), el uso ocasional de EPIs (4,17), y el contacto con otros trabajadores infectados por SARS-CoV-2 (3,85).

5.2. Evolución de la inmunidad adquirida frente SARS-CoV-2.
5.2.1. Durante el seguimiento serológico de los trabajadores infectados en la primera oleada se observó que los anticuerpos generados se aclararon con el tiempo, llegando a no detectarse en la mayoría de los pacientes al cabo de 6 meses de vigilancia.
5.2.2. Tras la primera campaña de vacunación frente al SARS-CoV-2, los trabajadores con infección previa que se vacunaron presentaron una respuesta humoral mucho más rápida y concentrada que los trabajadores vacunados que no habían tenido un contacto previo con el virus.
5.2.3. Al cabo de 23 meses de seguimiento, las concentraciones de anticuerpos de ambos grupos (previamente infectados y no infectados) se estabilizaron y fueron indistinguibles entre sí.
5.2.4. La respuesta celular a la infección y/o inmunización activa frente SARS-CoV-2 es comparable en duración y conservación a la respuesta humoral, aunque permitió distinguir, de entre los pacientes vacunados, a los que habían sido previamente infectados frente a los que no.
5.2.5. La inmunidad generada en los trabajadores, bien por vía de la infección natural, bien por vía exclusivamente vacunal, no protegió frente a nuevas infecciones por el SARS-CoV-2, si bien, aquellos empleados no se habían infectado previamente a la vacunación, lo hicieron en una mayor proporción que los que habían tenido un contacto natural con el virus.

Este trabajo aporta por primera vez la evidencia de como fue el impacto real de la pandemia en la práctica totalidad de la población de un centro sanitario de segundo nivel, algo estudiado de forma parcial en estudios previos. Además, ofrece datos comparativos de la respuesta inmunitaria natural y vacunal en un mismo colectivo a largo plazo en un seguimiento longitudinal nunca antes descrito, lo que contribuye a comprender mejor la evolución de la protección frente a SARS-CoV-2 en escenarios reales.
Los hallazgos de este estudio subrayan la importancia de establecer medidas preventivas más eficaces que eviten la transmisión del SARS-CoV-2 y otros patógenos respiratorios entre el personal de un centro sanitario, como la implementación de programas formativos sobre los mecanismos de transmisión de los patógenos respiratorios, la importancia del uso adecuado y eficaz de los EPIs, los programas de vigilancia activa de la infección entre el personal sanitario y las campañas de concienciación sobre la vacunación frente a agentes transmisibles.
En conjunto, esta tesis demuestra que la pandemia tuvo un impacto global profundo en el personal de un centro sanitario y que la vacunación, junto con la inmunidad natural adquirida, generó un perfil inmunitario sólido en este colectivo que, sin embargo, no es capaz de cortar completamente la transmisión viral.

 

 

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