Tesis doctorales de la Escuela Internacional de Doctorado de la URJC desde el curso 2024/25
Delito de apropiación indebida en la empresa
Autor
JIMÉNEZ SERRANO, JORGE
Director
DELGADO RODRÍGUEZ, MARÍA JESÚS
Fecha de depósito
26-05-2026
Periodo de exposición pública
27 de mayo a 9 de junio de 2026
Fecha de defensa
Sin especificar
Programa
Ciencias Sociales y Jurídicas
Mención internacional
No
Resumen
La tesis analiza en profundidad el delito de apropiación indebida de activos (AIA) en la empresa, combinando una revisión sistemática de la literatura, estudios empíricos y un modelo explicativo de base psicológica para proponer un marco de compliance conductual que complemente los controles tradicionales y reduzca la racionalización interna del fraude.
La AIA se presenta como el fraude ocupacional más frecuente y costoso para las empresas, con estimaciones de la ACFE que sitúan este delito en torno al 89% de los casos de fraude interno y pérdidas cercanas al 5% de los ingresos anuales, lo que supone billones de dólares a escala global. No solo impacta en la cuenta de resultados, sino que deteriora la confianza institucional, daña el clima ético interno, reduce la moral de los empleados y perjudica gravemente la reputación corporativa, pudiendo comprometer la supervivencia de PYMES e industrias de “alto hurto” como retail, restauración o gasolineras.
Más allá del ámbito empresarial, la AIA encarece bienes y servicios (incrementos de precio estimados entre un 10% y un 15%) y alimenta la desconfianza en instituciones públicas y privadas, afectando al desarrollo económico y a la legitimidad institucional. Por ello, la lucha contra este fraude se vincula directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el ODS 8 (trabajo decente y ética empresarial) y el ODS 16 (instituciones sólidas y transparencia).
La tesis parte de la constatación de que la prevención tradicional se ha centrado en cerrar oportunidades mediante controles internos y auditoría, pero ha prestado poca atención a variables psicológicas críticas –racionalización, identidad moral, disonancia cognitiva– que explican por qué, en contextos similares de presión y oportunidad, solo parte de los empleados decide defraudar. Su motivación principal es integrar perspectivas jurídicas, de auditoría, criminológicas y psicológicas para reconceptualizar el compliance como un sistema dual: técnico (controles) y conductual (procesos internos del defraudador).
El objetivo general es comprender y explicar la AIA en la empresa desde una perspectiva integrada técnico‑conductual con el fin de diseñar un marco preventivo dual que combine controles internos potentes con intervenciones psicológicas orientadas a reducir la racionalización y la intención de fraude. Este objetivo se desglosa en varios objetivos específicos: sintetizar críticamente el estado del arte sobre AIA (teorías explicativas, tipologías de fraude, sectores afectados y medidas preventivas); comparar los modelos clásicos del fraude (Triángulo, Diamante, Pentágono, Hexágono) con enfoques psicológicos y de análisis de conducta; operacionalizar la racionalización mediante constructos como disonancia cognitiva, desvinculación moral, neutralización e identidad moral; evaluar, a través de un estudio mixto con profesionales y expertos, la prevalencia de AIA, esquemas operativos, perfiles de riesgo y respuestas organizativas; y diseñar un marco de compliance global que integre controles internos, auditoría y segregación de funciones con estrategias dirigidas a los procesos mentales internos del defraudador.
En el estado de la cuestión, la tesis presenta las cifras de la AIA y su impacto en PYMES y sectores de alto hurto; la relación entre mentira, engaño y fraude, mostrando cómo el engaño implica procesos cognitivos y emocionales complejos; la clasificación de ACFE del fraude empresarial y los principales esquemas de AIA; los modelos teóricos del fraude y la Teoría de la Acción Planificada (TAP) como marco psicológico; y la emergencia del compliance conductual junto con la presión del marco normativo (NIA‑ES 240, CSRD, ISO 37001, UNE 19601, normativa de denuncia interna y agenda ODS).
La tesis adopta un enfoque multimetodológico que combina: una revisión sistemática de la literatura sobre AIA siguiendo el protocolo PRISMA en Science Direct, Scopus y Web of Science, identificando 214 artículos y seleccionando 21 estudios específicos; una revisión bibliográfica y documental no sistemática que amplía el marco teórico con aportaciones de psicología, criminología, auditoría y gestión; un análisis cualitativo mediante metodología Gioia, basado en 12 entrevistas a expertos y cuestionarios a 29 responsables de gestión antifraude en empresas de España y Latinoamérica; y un estudio cuantitativo experimental mediante simulación de escenarios con 257 estudiantes de España, Ecuador y Estados Unidos, midiendo actitudes, normas subjetivas, control percibido, incidencia de fraude y narrativas de justificación.
La integración metodológica permite abordar la AIA desde la evidencia documental, la práctica profesional y la experimentación sobre procesos psicológicos internos. La revisión sistemática sintetiza 21 estudios sobre AIA en contexto empresarial, organizando los resultados en: producción científica, tipos de empresas afectadas, esquemas de fraude y elementos de prevención. La mayoría de trabajos se publican desde 2005, con un incremento a partir de 2014; predominan estudios de Malasia y Estados Unidos, en revistas de finanzas, contabilidad y criminología. La AIA se observa en organizaciones de todos los tamaños, con especial vulnerabilidad en PYMES, banca y administraciones públicas; en pequeñas empresas el hurto interno puede comprometer la continuidad del negocio, mientras que en el sector público el uso indebido de vehículos, equipos o recursos tiene un fuerte impacto reputacional.
La literatura confirma el predominio de esquemas como robo de efectivo y desvío de cobros, desembolsos fraudulentos, manipulación de registros contables y uso indebido de activos materiales e inmateriales; en banca destacan el skimming y la manipulación de transacciones, y en retail y automoción los desvíos de cobros y falsificación de anticipos. Los estudios coinciden en que la fortaleza de los controles internos –políticas documentadas, controles físicos de activos, auditoría interna, segregación de funciones– reduce significativamente la probabilidad de AIA percibida, y que la existencia de departamentos y comités de auditoría se asocia con menor incidencia.
En cuanto al perfil del defraudador, se observan patrones recurrentes: hombre de mediana edad, larga antigüedad en la empresa y acceso privilegiado a recursos sensibles; en contextos islámicos se detecta menor propensión al fraude entre empleados con mayor religiosidad, interpretada como un amortiguador moral que dificulta la racionalización.
El análisis conceptual repasa los modelos clásicos del fraude: el Triángulo del Fraude sigue siendo el modelo predominante; el Diamante añade la capacidad; el Pentágono incorpora la arrogancia; y el Hexágono la colusión y el ego. Estos modelos describen bien las condiciones externas del fraude, pero explican peor la variabilidad individual. Por ello, la tesis enfatiza la racionalización como componente crítico, apoyándose en la Desvinculación Moral de Bandura y la Teoría de la Neutralización de Sykes y Matza, y describiendo mecanismos como justificación moral, eufemismos, comparación ventajosa, desplazamiento de responsabilidad, deshumanización de la víctima y difusión de responsabilidad, que permiten mantener una autoimagen positiva pese a la conducta ilícita.
La integración de la TAP de Ajzen, que explica la conducta en función de actitud, norma subjetiva y control percibido, permite vincular estos modelos de fraude con variables psicológicas como identidad moral, culpa anticipada y clima ético, y entender mejor la decisión final de defraudar o no. El análisis mixto con 29 profesionales, que suman 982 casos de AIA gestionados en los últimos cinco años, ofrece una visión práctica del fenómeno. La muestra se concentra en áreas de compliance, legal, seguridad corporativa, auditoría interna y gestión de riesgos, en grandes y medianas empresas de sectores como retail, banca, manufactura, logística, servicios y administración pública.
Se observa una concentración de casos en retail, menor número pero mayor cuantía media en banca y un impacto reputacional especialmente severo en el sector público. Los esquemas más observados son hurto de mercancías y efectivo, manipulación de nóminas y gastos, desvío de pagos a proveedores, uso indebido de activos e inventarios y uso personal de recursos públicos. El análisis cualitativo Gioia revela dimensiones clave: clima ético y cultura organizacional (normalización de pequeñas irregularidades, tolerancia a atajos, percepción de que todo el mundo lo hace); racionalización como discurso recurrente (“la empresa me lo debía”, “no es tan grave”, “otros roban más”); y barreras normativas u operativas para una gestión eficaz del fraude (falta de recursos, canales de denuncia poco desarrollados, miedo a represalias).
El estudio experimental confirma, en un entorno controlado, el papel de las variables de la TAP en la decisión de cometer fraude. La intervención preventiva reduce la incidencia de conductas fraudulentas; las actitudes desfavorables hacia el fraude y la percepción de normas contrarias a la deshonestidad se asocian con menor probabilidad de fraude; y las narrativas de justificación reproducen los patrones de racionalización descritos por Bandura, confirmando su relevancia.
Con todo ello, la tesis propone un marco preventivo dual que combina: (1) compliance tradicional orientado a la reducción de oportunidades (segregación de funciones, auditoría, controles automáticos, monitorización continua, protocolos claros) y (2) compliance conductual orientado a inhibir la intención y la racionalización (formación ética basada en casos, liderazgo ejemplar, cultura de integridad, canales de denuncia seguros). Esta combinación busca cerrar oportunidades y reforzar la “cerradura interna” del potencial defraudador, entendiendo la AIA como resultado de la interacción entre diseño organizativo, controles, cultura, identidad moral y mecanismos de justificación.
La tesis concluye que los modelos clásicos de fraude son necesarios pero insuficientes y deben complementarse con variables psicológicas y de cultura organizativa; que la racionalización debe convertirse en objetivo explícito de intervención; y que el compliance ha de evolucionar hacia un enfoque transformador que alinee estructuras, procesos, valores y conductas para reducir la incidencia y la gravedad de la apropiación indebida de activos en la empresa.